El Segundo... CATORCE DE OCTUBRE,
ya es catorce de octubre... qué rápido se dico, pero cuánto hemos
tenido que esperar, y es que días como este ya no habrá más, y cuando
tienes ansias por que llegue algo... un día parece un mundo.
Pero
¿cómo no tener ansias si lo que se acerca solo lo viviremos los
presentes? ¿Cómo no tener ansias si cada minuto que pasa me siento más
orgullosa de poder estar, existir y vivirlo? He esperado muchos años
para saber qué se siente, muchos días para poder estrenar la camista
que me compré y lucirla con orgullo, y unas horas para despertar y
opder decir: "ya es CATORCE DE OCTUBRE, HOY ES EL DÍA GRANDE".
Hoy,
salgo a la calle y en los balcones vuelan banderas, nada es lo mismo.
Hoy, todos los sevillistas tenemos un brillo especial en los ojos,
todos buscamos las miradas de otros sevillistas, queremos vivir este
día unidos, aunque no nos conocamos, por que lo que nos une es aún más
grande, es un sentimiento, es el SEVILLISMO.
Acelero el paso, tengo ganas de atravesar la puerte y que de mi boca salga el primer "¡FELICIDADES!" por supuesto para tí, Yoly, y darte un abrazo, darle un abrazo a la mejor SEVILLISTA del mundo. Más de CIEN felicitaciones, además de la tuya, de más de CIEN sevillistas, o no, que nos dibujan una sonrisa en la cara, un gesto unexpilcable de emoción, más de CIEN palabra que hacen que este sentimiento se convierta en algo más grande si cabe.
Este día tenemos que celabrarlo juntas, cerca de nuestro SEVILLA y...
¿qué mejor sitio que nuestra propia casa? ¿Qué mejor sitio que nuestra
"Fábrica de sueños de Nervión"? Y así, después de adornar nuestro
balcón y mostrar una vez más nuestros colores al mundo tomamos rumbo
hacia la bombonera, hacia el punto de encuentro de todo el sentimiento SEVILLISTA.
Por
el camino hemos ido intentando contar esas banderas que penden de los
balcones de cada sevillista, no podíamos dejar de mirar por las
ventanas del autobús. Ya queda poco para llegar, se va notando en el
ambiente, y los nervios nos invaden. Al bajar ya no hubo palabras, cada
paso que dábamos nos empañaba más los ojos, nos aceleraba el corazón.
No esperábamos esto, noesperábamos tanto sentimiento improvisado
delante de nuestro MOSAICO.
Todo
el mundo canta y hace volar sus banderas, nosotras no podemos, nunca
habíamos visto algo así, solo podemos mirar y, por supuesto, sentirnos
orgullosas de lo que somos y de lo que sentimos, y solo puedo decirte a
ti que me alegro de haberte conocido y de que estemos celebrando
juntas, que es lo más bonito que he vivido nunca. Pase lo que pase...
las dos sabemos que esto que estamos viviendo ahora, este sentimiento,
nos unirá para siempre.
Me
tiemblan las piernas, y tengo los ojos cada vez más brillantes, esta
emoción tiene que salir por donde sea, y... ya no puedo más.
De
repente todo lo que estaba a oscuras, solo alumbrado por la luz de una
farola, se iluminó, se llenó de color carmesí, y todos, como si
fuéramos uno, entonamos ese gran HIMNO, ese himno que une a toda la afición SEVILLISTA, que sin lugar a dudas, somos ejemplo de sevillanía, familia roja y blanca del Sánchez Pizjuán, un corazón que late gritando SEVILLA, llevándolo en volandas por siempre a ganar. Y SEVILLA, SEVILLA, SEVILLA, aquí estamos contigo, SEVILLA, compartiendo la gloria en tu escudo, orgullo del futbol de nuestra ciudad. si, SEVILLA, aquí estaos contigo, celebrando que el sentimiento que todos llevamos en el corazón, que el equipo de nuestro amores CUMPLE CIEN AÑOS DE HISTORIA, que somos CIEN años de vida SEVILLISTA.
Entoces
no pude más, me miraste a los ojos y no podía esconder mi emoción, y
cuando sentí tu abrazo tuve que romper a llorar, era imposible contener
todo lo que tenía dentro, y sigue siendo imposible para mi explicar lo
que sentí ese día, todo lo que vivimos junto a todos esos sevillistas,
los que alli estaban y los que no. Por suerte o desgracia, eso solo lo
sabremos los que lo vivimos, los que estamos hoy aquí. Y adeás
tendremos el orgullo de contar a nuestros nietos que estuvimos con el SEVILLA FUTBOL CLUB EL DÍA CATORCE DE OCTUBRE DE 2005 celebrando su CENTENARIO.
No
podíamos, o no queríamos, creer que este día tuviera que terminar,
creer que teníamos que movernos de delante del mosaico y volver a casa.
No podíamos pensar que despertaríamos al día siguiente y sería quince
de octubre, que abriría mi armario como cada día y mi camiseta ya
estaría estrená, que saldríamos a la calle y ya no habría banderas en
los balcones, ni sevillistas que nos felicitaran y nos dieran abrazos,
que ya no quedaría nada de lo que hubo ayer.
Pero,sin
embargo, despertamos el quince de octubre, salimos a la calle y las
banderas seguían colgadas, los sevillistas seguían felicitándonos al
vernos, seguíamos escuchando por todos lados tararear ese Himno que "El
Arrebato" hizo nuestro, seguíamos celebrando nuestro CENTENARIO. Y, aún hoy, despertamos y sigue siendo así, seguimos mostrándole al mundo que el CATORCE DE OCTUBRE no solo fué un día grande, sino el principio de toda la historia que nos queda por vivir...
¿Se puede ser de otro equipo...?
No
hay palabras... nadie esperaba esto Antonio, tu nos diste la Gloria en
forma de gol y ahora seguro que te esperan alli con los brazos
abiertos, seguro que estarás cada partido en nuestro tercer anillo
animando como el que más. Este no es tu final porque vives en cada uno
de los corazones sevillistas (o no sevillistas), en cada grito de gol
en el Sanchez Pizjuan, en cada sonrisa al levantar un título, en cada
mirada al cielo cuando las cosas no salen bien, en cada lágrima
derramada... tu serás el GUARDIAN DE NERVIÓN!! Tú hiciste que esto
fuera posible, fuiste el principio de nuestro triunfo y estoy segura de
que esto no va a ser el final, porque tu te mereces que te brindemos
mil títulos mas, te lo debemos Antonio!!